image

Tres razones para visitar el Museo Guggenheim

Bilbao. Yoko Ono: Half-A-Wind Show. Retrospectiva en el Museo Guggenheim, una exposición que bien merece desplazarse a Bilbao por arte. Y por qué no admitirlo, por ganas de saborear la cocina del Museo.
Descubrir a Yoko Ono sorprende y para bien. Half-A-Wind Show, es una retrospectiva de su larga trayectoria, la artista tiene 81 increíbles años. Unas doscientas obras de dibujo, cine, música, poesía, vídeo y, cómo no, performances. La muestra ofrece una visión completa de la producción de esta artista pionera del arte conceptual y la performance. Las ideas, no los materiales, son el principal componente de su obra. Muchas de esas ideas son poéticas, absurdas y utópicas, otras son específicas y factibles. Algunas se convierten en objetos, otras permanecen inmateriales. Su obra refleja a menudo el sentido del humor de la artista y su pronunciada actitud crítica y social. El punto de partida de muchas de las obras de Ono se encuentra en las instrucciones, directrices orales o escritas que da al público, al que ofrece diversas sugerencias y asigna un papel mucho más activo del habitual en el mundo del arte. Retrospectiva comienza con la presentación de algunas de las obras más significativas de la década de 1960. Durante esta época, Ono se convirtió en figura destacada de la vanguardia neoyorquina y mantuvo una estrecha relación con artistas, como el músico John Cage, George Maciunas, fundador del movimiento Fluxus, o el cineasta Jonas Mekas. La cita hasta el 1 de septiembre. Indispensable.
Frank Gehry, recién Premio Príncipe de Asturias de las Artes es uno de los egoarquitectos más prolíficos y premiados del planeta. Su mente, amante de las líneas rectas primero y después rendido a las curvas, ha dado como fruto algunos de los iconos arquitectónicos más fotografiados del siglo XXI. En los noventa empieza su historia de amor con Bilbao y el Museo Guggenheim irrumpía en el año 1997 a base de titanio y curva. Tal fue el impacto que se ha convertido en objeto de deseo urbanístico de otras ciudades del mundo, que le piden reproducir sus líneas al pie de la letra. El Museo Guggenheim ha tenido mucho que ver en la regeneración de la ciudad, gracias al impulso cultural ha colocado a Bilbao en el calendario artístico internacional.image
Nerua. La ría del Nervion también tiene un protagonismo especial en este edificio y da nombre al nuevo restaurante, Nerua, escrito en latín antiguo. En muy poco tiempo se ha convertido en referente de la gastronomía del País vasco. Josean Alija, discípulo aventajado de Andoni Luis Aduriz es el chef de Nerua. Ofrece una visión particular de la alta cocina, creativa, única con una raíz cultural vasca pero abierta al mundo, muy aromática, con gran protagonismo de lo vegetal, y saludable que nace de una intensa labor de I+D+i, de la reflexión y del estudio. Cruzar la puerta y toparse con un espacio diáfano donde se puede ver la bodega y la cocina. Una puesta en escena desnuda para que el comensal se centre en aquello para lo que viene: sentir a través del gusto.