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The Watergate Hotel

Washington. The Watergate simboliza una de las mayores conspiraciones políticas de Estados Unidos, el origen de la caída del presidente Nixon en 1974. El hotel ha reabierto sus puertas tras casi una década de abandono y no tiene intención alguna de eludir su pasado.IMG_7123
Cuando abrió sus puertas en 1967, sus creadores alardearon diciendo que este vasto complejo modernista ubicado a orillas del río Potomac sería sinónimo de lujo y que alojaría en sus habitaciones a los visitantes más glamurosos. Por el contrario, el Hotel Watergate fue sinónimo de escándalo. Nada de eso preocupa a Jacques y Rakel Cohen, los nuevos dueños, quienes consideran que la historia representa una gran oportunidad. Las referencias y guiños al pasado imborrable de uno de los edificios más emblemáticos son constantes en esta nueva era. Las llaves de las habitaciones llevan el siguiente mensaje: “No need to break in” (No es necesario forzar la entrada). La voz del expresidente Richard M. Nixon puede escucharse en los baños y también en la grabación de fondo del servicio telefónico del hotel, cuyo número, 617-1972, evoca el día en que cinco hombres irrumpieron en las oficinas del Comité Nacional Demócrata en el complejo Watergate y cambiaron la historia. Los clientes pueden firmar la cuenta con un bolígrafo que tiene grabada la frase “robé este bolígrafo en el Watergate Hotel”. Incluso el tipo de letra del material impreso del hotel, cuya tipografía modificada es del estilo de una máquina de escribir mecánica, se inspira en los documentos legales de los setenta que describieron gran parte del escándalo. Aunque ya no son las mismas que las de la época, muchos clientes solicitan reservar las habitaciones 214 y 314, donde se alojaron los famosos ladrones. Ron Arad, el prestigioso arquitecto israelí aceptó el reto de renovar un hotel abandonado durante años respetando el diseño original del italiano Luigi Moretti, que en los sesenta sorprendió al neoclásico Washington con un complejo de edificios de formas redondeadas que tardó en ser aceptado, pero que hoy es uno de los más reconocidos de la ciudad. Arad trasladó al interior del hotel las líneas moduladas que imitan el agua y la construcción aprovecha al máximo la luz y las vistas al río. Los detalles van más allá del diseño interior. Los uniformes del personal fueron diseñados por Janie Bryant, encargada del vestuario de la serie de televisión Mad Men. No es el único guiño a los venerados sesenta. El Next Whisky bar en el vestíbulo rinde tributo al éxito de The Doors Alabama song (Whisky Bar), de 1966. Se entra rodeando una pared en espiral construida con más de 2.500 botellas de whisky cuyo valor supera el millón de dólares. Las botellas están fijadas a una estructura de hierro.IMG_7120