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The Polo Bar

New York. Durante su apogeo, en la década de los sesenta, el restaurante de Manhattan La Côte Basque, fue un bastión de la alta sociedad. Personajes como Jacqueline Kennedy, Babe y William S. Paley, y el escritor Truman Capote se encontraban entre los asiduos impecablemente vestidos que cenaban, una noche sí y otra también, croquetas y cremas, rodeados de murales de San Juan de Luz.image
Ahora los nuevos habituales se sentirán como en casa gracias al ingenio del diseñador norteamericano Ralph Lauren al recuperar el espacio y convertirlo en The Polo Bar. El menú apuesta por el clasicismo americano y, la decoración, es cálida, glamourosa, en la que los paneles de madera propios de un club masculino, los detalles en bronce y una profusión de arte ecuestre, sobresalen. The Polo Bar representa ese estilo que tanto gusta entre el público con cierto aire sofisticado, espíritu atemporal y estilo de vida deportivo sinónimo de la marca Ralph Lauren.image
Situado al lado de la tienda insignia Polo, inaugurada recientemente en la Quinta Avenida, The Polo Bar interpreta la fórmula ganadora que el creador ha utilizado con sus otros epicentros culinarios en Chicago (RL) y en París (Ralph). Para el primer restaurante en su ciudad natal, Lauren se nutrió de los ya venerados establecimientos con largo recorrido como 21 y Keens Steakhouse. De hecho, los interiores transmiten la magia precisa para que el público tenga la sensación de que ese sitio ya existía. Un lugar en el que, una vez que el ambiente te envuelve, puedes vislumbrar perfectamente en tu imaginación a los cisnes de Capote comiendo en un rincón o a los publicistas de Mad Men demandando otra ronda de Martinis y devorando, con clase, unas costillas con salsa agridulce. Al entrar, la zona del bar llama la atención con su suelo de espiga de roble, paredes forradas con paneles de pino originales de una fábrica textil de 1860 de Alabama, una barra con encimera de bronce martillado y una larga bancada tapizada en cuero antiguo. De ahí sigue una sala de estar con chimenea en pino tallado y mármol verde y el comedor en un ambiente íntimo gracias al techo artesonado y rincones cubiertos con tela de billar verde y banquetas de cuero con almohadas de estampado tartán.
La carta enfatiza los platos favoritos de los diseñadores, la burger Polo Bar con bacon y queso cheddar, las ensaladas de col rizada y pasteles de cangrejo, el sándwich clásico con lonchas de carne con queso suizo en pan de centeno y jugosos bistecs de las reses del rancho de Ralph en Colorado. La estrella del menú de postres es el helado de café de Ralph, hecho en casa con mezcla del café único de Ralph. ¿Lo mejor? Los camareros vestidos con pantalones hechos a medida de franela gris, zapatos y corbatas de seda de Ralph Lauren.image