IMG_7245

Santa Clara 1728

Lisboa. En el barrio árabe de Alfama, en la plaza de la Feira da Ladra, con el Panteón enfrente, el herreriano Monasterio de San Vicente de Fora y las vistas del Tajo, se encuentra este pequeño palacio, Santa Clara cuya historia se remonta al siglo XVIII y cuyos dueños, Joao y Andrea Rodrigues, en compañía del reconocido arquitecto Manuel Aires Mateus, se dieron la tarea de restaurarlo, convirtiéndolo en una casa centenaria y silenciosa, con un estética muy cuidada y depurada.IMG_7247
Jugando con los volúmenes y la incidencia de la luz en el lugar, el arquitecto conservó las bóvedas que sostienen el palacio y las columnas corintias que emergen de las paredes. Con materiales de la naturaleza trabajados artesanalmente que aportan tanta paz y serenidad en un cómodo espacio que se adapta a las necesidades contemporáneas, sin olvidar los orígenes y la tradición que se encierra entre sus muros.
Tan solo seis suites de un minimalismo y funcionalismo conventual, que resultan sin embargo muy armoniosas. Los sanitarios se esconden en un cubo de madera que parece una cabina de sauna. En la entrada, a la derecha, un amplio comedor para 20 personas en una mesa única, como en una casa, en la que se sirven los desayunos sin horarios, la comida –la cual proviene de la granja de los Rodrigues– en compañía del chef de la casa, de otros huéspedes e incluso sus dueños, quienes residen junto a sus dos hijos. El Chef José Miranda, tras su paso por Amberes, aporta una visión muy biológica, orgánica, con productos crudos, semillas, aunque muy creativa, saludable y sabrosa al cuidar mucho la materia prima en la elaboración de sus platos. La loza en la que se sirven, también imperfectamente manual, en color tiza y verde celadón grisáceo parece procedente de la dinastia Song china.
Este nuevo hotel es uno de los últimos proyectos del grupo Silent_living en Portugal que van desarrollando casi silenciosamente, como su nombre indica, pero con una calidad extraordinaria. A las Casas na areia, Casa no tempo, Cabanas no Rio, se añade ahora en Lisboa, Santa Clara 1728.IMG_7248