image

Noténom

Barcelona. Noténom tiene alma, vende sueños que tienen nombre propio y una industria detrás. Pero la cultura es imprescindible, la historia de la moda es importante para un profesional. Aquí las colecciones son buscadas partiendo de una selección muy personal.image
Los inicios de Noténom se sitúan en 1997 cuando Juan Salvadó, quien había trabajado durante muchos años en Milán para grandes marcas de moda italiana, decidió abrir un nuevo y diferente establecimiento en Barcelona. Esther Verdú se sumó al proyecto primero como asistente y luego como socia. Desde entonces tomó las riendas de la tienda convirtiéndose en un referente en la ciudad, ganándose una clientela fiel que se deja asesorar por ella. Trabajan con las mismas marcas desde el principio aunque han ido sumando otras nuevas que se adaptan a sus gustos y pensando en su público. En la tienda, la personalidad de Esther se impregna con la de sus clientes. Aquí se encuentran las colecciones de grandes firmas como Comme des Garçons, Dsquared2, Filippa K, Mihara Yasuhiro o Neil Barrett. La experiencia ayuda mucho, pero también hay una buena dosis de disciplina, documentación y estudio de las últimas tendencias, los movimientos de los diseñadores entre firmas y las nuevas necesidades que se imponen en el mercado. Durante estos años Esther se ha convertido en una profesional de la moda ganando en madurez aunque esto no le impide disfrutar de llenar sus escaparates de la fantasía que como su amigo y maestro Salvadó cree que toda tienda debe tener. Por eso es tan importante el escaparate, el escaparate es donde se arriesga, y eso también educa a la gente en gustos y sensibilidades.
En el 2007 abre la tienda de zapatos Odd Barcelona, donde ofrece una selección de calzado y bolsos: Chie Mihara, Dolfie, NDC made by hand, Ash, See by Chloe… y en agosto del 2009 un segundo Noténom, en el Born, más cosmopolita donde se apuesta por diseños más arriesgados.