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Mercados en Madrid

Madrid. Hasta hace poco tiempo los mercados en esta ciudad eran viejos y sin vida. Hoy se han convertido en un centro de peregrinaje de turistas y para aquellos que buscan ingredientes de calidad. También, en un punto emblemático del tapeo madrileño.
vivirdemais recorre los recién abiertos y los que ya son visita imprescindible. Todo un desafío gourmet que merece la pena acometer durante un fin de semana muy largo.image
Mercado San Miguel. En un edificio histórico, monumental y muy castizo al lado de la Plaza Mayor. Es el más famoso de Madrid. Es el templo de los productos más frescos de la capital. La calidad y los alimentos de temporada son las principales prioridades de los 33 puestos que forman el mercado. Entre ellos, los tradicionales salazones de La Casa del Bacalao, la pasta fresca de Il Pastaio, las Croquetas de la Alacena en el ranking de las mejores croquetas de la ciudad, las carnes francesas de La Boucherie, las tortillas de Senén o los conocidos pasteles del Horno San Onofre. Este mercado es también una parada obligatoria en toda ruta de tapeo. Tapear aquí es innovar, no tiene nada que ver con ir a un bar, esto es un espacio abierto con diferentes bares y sobre todo muchos puestos donde poder comprar pequeñas tapas para ser consumidas mientras se hace la compra o tomarlas en la barra central del mercado y pedir un vino.image
Mercado de San Antón. Situado en el popular y cool barrio de Chueca, aunque sus orígenes se remontan al siglo XIX, se ha renovado completamente en el 2011. El mercado ofrece a los visitantes productos de temporada y de alta calidad en las instalaciones de sus tres plantas: un mercado tradicional, establecimientos de show cooking/comida para llevar y también se puede comprar carne o pescado en el mercado que cocinan en el momento, en el restaurante de la tercera planta. Un restaurante-terraza con una cocina deliciosa y una filosofía de marcado carácter eco. Jardín vertical, huerto urbano, hierbas aromáticas… además de una gran sensibilidad por el público vegetariano y vegano.image
Mercado de San Ildefonso. Es el primer street food market del país; un nuevo concepto que llega a Madrid inspirado por el estilo de los mercados de comida callejera de Londres, Nueva York o Bangkok. El nuevo mercado no es uno más, en él no hay coloridas cajas de hortalizas, ni frutas, ni productos frescos para cocinar en la casa. Su oferta se basa en que todo está siempre listo para tomar o para llevar, algunos en estado puro. Entre las marcas presentes están Arturo Sánchez con sus productos ibéricos, Poncelet con sus quesos, hamburguesas de Gancho y Directo, huevos de mil maneras preparados al momento, langostinos de una granja de Valladolid,… En total, son 18 puestos y dos terrazas en la calle Fuencarral, una parada estratégica para vecinos, turistas y asiduos entre Malasaña, Chueca y Triball. El interiorismo tiene un look industrial con un punto romántico buscando recuperar la filosofía de un antiguo mercado que existió.image
Platea Madrid no es un mercado. Recién inaugurado, es un espacio gastronómico, en el antiguo cine Carlos III, con diversas propuestas para los aficionados a la gastronomía. La cocina, las tapas y los tragos que se pueden degustar, llevan la firma de varios cocineros con estrellas Michelin. Se distribuye en distintas plantas, El Patio, donde se pueden saborear las tapas en Sinergias de la mano de Paco Roncero, Pepe Solla y Marcos Morán y las bebidas de La Barra por cuenta de Diego Cabrera y Luca Anastasio. En El Foso se encuentran los espacios gastronómicos Entrecortes y De cuchara, además de los restaurantes temáticos de cocina mexicana, peruana, italiana y japonesa. La siguiente planta, El Anfiteatro, se llama Arriba y es donde se ubica el restaurante de Ramón Freixa, una cocina de mercado donde quiere seducir, transformando los mejores productos y buscando la simplicidad que considera un lujo. En El Palco se encuentra la Zona VIP y la coctelería. La pastelería es el espacio de Mamá Framboise, de la mano del maestro asturiano Alejandro Montes, y Gold Gourmet, de la de Luis Pacheco que ofrecen el toque dulce y del producto gourmet. El diseño lleva la firma del interiorista más solicitado, Lázaro Rosa-Violán.