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Mama Shelter Rio de Janeiro

Río de Janeiro. Hace algunas semanas, Mama Shelter abrió un nuevo hotel en la ciudad brasileña donde el sol, la playa, el surf, la samba y la bossa nova son palabras maestras. Entre el mar y la montaña, Mama Shelter Rio de Janeiro es el primer hotel de la marca en América del Sur. Plasma todos los ingredientes del éxito: diseño personalizado, espacios abiertos a todos y un confort ingenioso en las zonas privadas.IMG_7186
París, Marsella, Lyon, Burdeos, Praga y Los Ángeles ya cuentan con su Mama Shelter. Creada hace ocho años por la familia Trigano –y hoy encabezada por Serge y sus dos hijos, Benjamin y Jérémie–, la marca francesa ha lanzado un nuevo concepto en la industria de la hospitalidad. Recibir es un arte y en la época contemporánea, lo importante es ofrecer una experiencia completa a los huéspedes, así como favorecer los encuentros entre viajeros de todo el planeta y la gente local.
El hotel situado en tres casas históricas de estilo colonial –donde antes vivían artistas y músicos–, en el corazón del barrio bohemio de Santa Teresa. En las callecitas encantadoras de esta zona, se descubren casas coloniales portuguesas, boutiques, cafés, el museo Chácara do Céu –donde se exhiben obras de Picasso, Matisse, Dalí, Portinari y Di Cavalcanti–, así como galerías y talleres de artistas que dan a conocer la cultura brasileña.IMG_7204
Diseñado por Jalil Amor –basado en São Paulo–, los interiores plasman la vibrante energía de la ciudad en sus paredes, mosaicos y elementos decorativos coloridos. El estilo es muy urbano pero con un espíritu bohemio que se percibe en los detalles. Las 50 habitaciones se dividen en cuatro categorías: Small Mama, de una superficie de 15 a 18 metros cuadrados; Medium Mama, de 18 a 21 metros cuadrados; Large Mama, de 21 a 25 metros cuadrados; y XL Mama, de 26 metros cuadrados. En los cuartos, predominan las tonalidades claras como el blanco y el gris. Al contrario, el bar y el restaurante –donde los comensales saborean platos caseros en una gran mesa– fueron pintados con colores vivos para crear dinamismo visual. Los patios exóticos dan la sensación de estar en un oasis o refugio tropical. Desde sus terrazas, el hotel ofrece vistas excepcionales hacia la bahía de Rio, el Cristo Redentor y Pão de Açúcar. Además de las áreas exteriores cuya vegetación es exuberante, tres salones son los sitios ideales para compartir en una atmósfera amigable y relajada enfocada en la autenticidad.IMG_7205
La tienda del hotel, Mama Shop, parece ser una cueva de Alí Babá donde se pueden adquirir no sólo los accesorios indispensables para cualquier estancia sino también objetos sorprendentes.IMG_7188