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Grown Alchemist

Sydney. Grown Alchemist nació en Australia con una misión: demostrar que se puede conseguir una piel cuidada sin usar productos químicos dañinos. En ese continente saben mucho de cuidado de la piel: la exposición al sol y a agentes externos de la población es muy alta; por tanto, han tenido oportunidad de ver cómo envejece la piel y cómo se puede ir de la mano de la Naturaleza para cuidarla.image
Esta marca de cosmética creada por los hermanos Keston and Jeremy Mujis representa una nueva generación de fórmulas cosméticas; Grown Alchemist maneja palabras como colágeno, elastina, péptidos, ácido hialurónico o antioxidantes. No dejan de ser sustancias naturales que están en nuestro cuerpo y que, con el tiempo, se van perdiendo. El reto es recuperarlos, porque son las que proporcionan elasticidad, tersura y salud a la piel. Su apuesta por los ingredientes orgánicos es muy firme: éstos cuentan con un número alto de antioxidantes, vitaminas, sales minerales, aminoácidos y grasas esenciales. La presencia de estos nutrientes es clave para la regeneración celular. Para todo trabaja un equipo de químicos basado en Paris, Londres y Australia, donde está el cuartel general de esta marca y desde donde están enamorando al mundo. Los productos de Grown Alchemist no están testados en animales y carecen de cualquier ingrediente animal. Son tan cuidadosos a la hora de elaborar sus artículos de belleza que supervisan incluso la forma de empaquetar y almacenar los productos. El embalaje está fabricado con vidrio y plástico PET con un endurecimiento Premium, uno de los materiales más reciclados del mundo. Además, sus envases aseguran que los ingredientes no se contagien por el aire, el sol o los químicos. Gracias a su packaging, que, por supuesto es reciclable, los cosméticos permanecen tan potentes como el día en que fueron creados.