IMG_7349

Gelatoscopio

Ciudad de México. Gelatoscopio no es un sitio de simples helados, es un templo de postres donde el helado es el amo y señor de la orquesta de sabores. Detrás de esa fachada y ese local tan estrambótico y colorido están los postres que cautivan a todo el que camina por el barrio de Polanco. La idea nació de la combinación de sabor entre el helado y la pastelería; las creaciones se conciben como postres que tienen como elemento principal el helado y como complemento la más fina repostería e ingredientes mexicanos. El proyecto se llama Gelatoscopio y es el resultado del trabajo conjunto de la chef Fernanda Prado y la emprendedora Tatiana Ortiz Monasterio.

IMG_7350Fernanda Prado es representante de la pastelería de vanguardia mexicana, formada en Espaisucre —una reconocida escuela de postres en España—, intenta crear un vínculo con el comensal, por ello casi siempre busca sabores que evoquen recuerdos. De ahí que decidiera abrir una heladería que rompe con lo convencional, un espacio especializado en el helado que se reiventa gracias a la imaginación, ya que cada helado es una experiencia de colores, y un contraste de sabores y texturas que se derriten en el paladar. Su inquietud como repostera/pastelera la lleva a buscar combinaciones fuera de lo común. Experimenta con las ecuaciones para tener en un mismo plato elementos dulces y amargos; ácidos y picantes. En Gelatoscopio hay sabores tradicionales, limón, vainilla, fresa, chocolate, sin grasa vegetal ni conservantes, aunque lo que los hace únicos son los otros ingredientes que los complementan de una manera original y exquisita, potenciando el sabor, y alterando su textura y temperatura.IMG_7353
Gelatoscopio es un proyecto de los diseñadores Ignacio Cadena y Héctor Ezrawe, que consiguieron dar un toque único a la tienda, un ambiente atípico y diferente que describe desde el inicio la naturaleza lúdica de los postres helados. Se plasmó el menú en las paredes para que las personas se emocionen con la combinación gustativa que cada uno sugiere.
Además de preparar postres celestiales, a Gelatoscopio le importa el medio ambiente. Por cada cuarenta helados vendidos, reforestarán una hectárea de árboles.IMG_7347