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Cocina asiática fusión: Amasia, Gingerboy (2)

Madrid. Andy Boman es un chef trotamundos. Tras trabajar en Tailandia, Australia, y después de pasar por países como Reino Unido y Suecia (su lugar de origen), lleva ocho años instalado en España. Abrió el mejor “take away” de la ciudad, Gingerboy, minilocal de comida tailandesa.
Y ahora inicia una nueva aventura culinaria, Amasia, una brillante fórmula que suma platos de los continentes asiático y americano.
¿Amasia? Es el futuro macrocontinente que algunas teorías sostienen que se formará por la fusión de América y Asia dentro de millones de años. Ambos continentes aportan por un lado una despensa de ingredientes y, por otro, sabrosos recetarios. Amasia pretende aunar todo, sin complejos, desde platos vietnamitas o tailandeses a recetas de Luisiana o una versión de la hamburguesa como es, la Amasia Burger.
Los platos coinciden en varios rasgos: inspiración exótica, sabores picantes, ácidos o agridulces y presentaciones coloristas. La carta es sobre todo oriental, pero no faltan los platos de tradición latinoamericana o gringa. Y por sí esto no fuera suficiente, no irse sin probar la crème brulée de maracuyá. Es adictiva.image
Gingerboy. Un establecimiento de comida para llevar, en este pequeño local existe una mínima barra donde pueden comer apenas cuatro personas, también se envía de manera gratuita a domicilio. Se ha cuidado mucho los envases, al más puro estilo neoyorquino, que garantizan que la comida llega en las mejores condiciones y a su temperatura adecuada. Carta breve, con platos del sur de Asia, especialmente tailandeses, elaborados al momento con productos de calidad y que llevan el sello de lo auténtico. En todos los casos se aprecia la frescura de los ingredientes y de las hierbas y condimentos, fundamentales en la cocina oriental, que aportan sabores intensos.
Inaugurado en 2009 por Ron Zohar y Andy Boman, la propuesta es una cocina cuidada y sofisticada, de diferentes países, culturas y gastronomías que se resumen en: exotismo y fusión.