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Casa Bonay

Barcelona. Este novísimo hotel de 67 habitaciones ocupa un edificio de 1869 en el corazón de la capital catalana, edificado a finales del siglo XIX por Antonio Bonay, dueño de una importante empresa maderera de la ciudad. El hotel abierto por Inés Miró-Sans que, inspirada en el proyecto de la cadena ACE y su paso por el Hotel Omm del Grupo Tragaluz, apuesta por slow life.image
Es preciso abrir la puerta y entrar para descubrir Casa Bonay. La propuesta boutique de Casa Bonay quiere despuntar por mimar cada idea y para ello cuentan con un Director de calidad.
En el diseño han trabajado con el neoyorquino Studio Tack y el resultado es excepcional. La iluminación es uno de los detalles, sin duda, que más destaca en este hotel, con la lámpara impresionante “Cirio” del diseñador Antoni Arola, ubicada en el lobby & bar, un espacio que han denominado Libertine. Casa Bonay también ha contado con la colaboración de la marca Batabasta, tanto en el diseño del uniforme del personal como en la selección de telas que se han usado para tapizar sofás, cojines o cortinas. Una marca de camisas famosas por sus estampados, formada por Clara Arnús y Leticia Cano, discípulas de Ágata Ruiz de la Prada. En este caso también han diseñado los papeles de pared de las habitaciones (e incluso baños) y cuentan con un pequeña tienda donde comprar sus originales creaciones. imageDestacan las mantas de tejido artesano de la firma Teixidors, los jabones de Las Lilas realizados con plantas y hierbas cultivadas en el Alto Ampurdán o la colaboración de Max & Ausias, dos jóvenes artistas que se han encargado de pintar de forma original las puertas de cada habitación. Marc Morro, uno de los fundadores de AOO, ha diseñado el mobiliario de madera de las habitaciones (aparadores, mesas o sillas), así como la recepción del hotel. Se trata de una pequeña editora de muebles cuyo nombre responde a las iniciales de las palabras: “Altrescoses, Otrascosas, Otherthings” y confía en la madera como punto de partida de todas sus piezas, por su olor, su calidez, su escala humana a la hora de trabajarla y por ser el material más directo que nos da la naturaleza.image
El hotel aspira a convertirse en un lugar en el que poder tomar un café, merendar o comer y cenar aunque uno no esté alojado.
El café de Satan’s Coffee Corner, ubicado en el barrio gótico, pone en marcha su segundo proyecto con esta cafetería de aires neoyorkinos en el interior de Casa Bonay. Marcos Bartolomé, el alma mater, se ha convertido en poco tiempo en el barista más solicitado. En esta ocasión ha querido trasladar la marcada estética de su primer local y ofrecer una carta de cafés, desayunos y meriendas realmente apetecible.image
Y junto al Corner de Satan’s Coffee se encuentra el Mother Juice Bar, un pequeño rincón de zumos de frutas y verduras, prensados en frío y envasados en cristal para preservar la pureza del producto. Gemma y Lili se conocieron en New York, eran grandes amantes del comer y la salud, así que decidieron apostar por este negocio.
Estanis Carenzo está al frente de los fogones. El restaurante dirigido por este reconocido chef argentino, creador de proyectos como Sudestada o Chifa en Madrid, apuesta por un estilo libre de cocina, en el que juega con los sabores y las texturas utilizando productos locales y artesanos de la zona. El menú compuesto por platos que pretenden brindar un homenaje a las tradicionales tapas, está además acompañado de una interesante y cuidada selección de vinos ecológicos.
También el hotel cuenta con una biblioteca repleta de ejemplares de Blackie Books (una de las editoriales del momento).
Alejandra Coll, una diseñadora de jardines “asilvestrada”, ha tenido como misión, dentro del hotel, aportar color verde en los espacios a través de las plantas. Balcones, terrazas, patios e interiores están plagados de vegetación.