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Carpinteria 28

Madrid. Javier S. Medina es un extremeño afincado en Madrid, que un buen día decidió emprender una nueva aventura: recuperar dos antiguos oficios: el de espartero y el de cestero, actualizándolos gracias a sus ya emblemáticas piezas: el trofeo de caza ecológico y el espejo-sol hecho de fibras naturales, famosas en medio mundo. Estas obras de textura rural cotizan en las mecas del asfalto y su marca se la rifan las biblias de las tendencias, la decoración y el interiorismo. Artesanía contemporánea con diseño de autor.IMG_7322
Todo comenzó hace ya unos años cuando una publicación en Instagram de su primer espejo gustó tanto que empezaron a contactar con él de diferentes publicaciones como Nuevo Estilo, AD, Vogue y hasta el New York Times. Especializado en la elaboración de espejos-sol de médula y cabezas de animales de pleita, a los que ha bautizado “trofeos ecológicos”, su trabajo es puramente autodidacta, hecho a mano y con el mayor respeto por la tradición. Siempre utiliza materiales naturales como bambú, mimbre, ratán o fibra, que corta, trenza y cose a mano. Sus trofeos ecológicos, las célebres cabezas de animales, a las que él, antitaurino, denominó así, viajan hoy a lo largo de todo el mundo, especialmente por países como Holanda, Portugal, Estados Unidos.IMG_7323
Ubicado en la calle Escorial, en pleno barrio de Malasaña, el taller de Javier S. Medina parece un espacio detenido en el tiempo… y no sólo por la arquitectura centenaria y castiza de la zona sino por la muchísima personalidad por sí mismo. Javier reformó una antigua cochera donde luego trabajó un carpintero (de ahí Carpinteria 28) y lo convirtió en un taller que pareciera de esos de toda la vida. Las herramientas con las que trabaja a diario son verdaderas reliquias, el delantal de piel por ejemplo, está hecho a mano por su madre.
Pese a su éxito arrollador, Javier mantiene sus mismos precios, quiere que las piezas sean accesibles a todos. Sus trabajos oscilan entre los 75 y los 150 euros, en función del tamaño.