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Ca Na Toneta

Mallorca. Cae la tarde en Caimari, un pequeño pueblo al pie de la Serra de Tramuntana, suenan las campanas de la iglesia, se abren las puertas en una antigua casa de campo que hoy es uno de los mejores restaurantes de la isla, Ca Na Toneta.54BE256D-9173-44DB-A480-B2A1D4429653
Las hermanas, María y Teresa Solivellas, siguen la tradición de su madre y su tía que abrieron hace más de 20 años sin experiencia alguna en restauración tras leerse “Como Agua para Chocolate”. Para ellas no era un negocio sino un estilo de vida, estaban abriendo su casa familiar a unos invitados. Allí todo giraba entorno a la comida, a momentos de celebración, y esa esencia era la que no querían perder. De la misma manera que tampoco quisieron perder el recetario tradicional mallorquín. Sus exquisitos platos de temporada se basan en la cocina mallorquina y se rigen por la nueva tendencia culinaria conocida como “km 0”, haciendo uso de productos ecológicos y frescos que adquieren a proveedores locales o directamente de su huerto. En Ca Na Toneta no hay carta, solo un menú degustación que viene marcado por los productos que proporciona el campo y el mar mallorquín, y donde nunca falta una coca (la especialidad de Maria). Maria elabora junto a su equipo, como una familia de artesanos, platos maravillosos que describen a la perfección el sabor y el olor de la isla, diferentes en cada momento del año: tomate, albahaca, higos, almendras, pimientos, hinojo, gambas, boquerones, porc negre… Incluso el pan, las aceitunas y el aceite se presentan con la importancia que se merecen, como uno más y no al principio como mero entretenimiento.
El interior del restaurante es acogedor, muchos de los objetos de la decoración, el mobiliario y el menaje se han realizado expresamente para Ca Na Toneta. En el patio las paredes encaladas han sido ingeniosamente decoradas por el artista mallorquín, Albert Pinya.
Comer en Ca Na Toneta, es una auténtica declaración de amor hacia la tierra y hacia el patrimonio cultural pagès, uno de los pilares de la identidad mallorquina. Es también una invitación a la lentitud, al placer de comer sin prisa. Ca Na  Toneta empieza a saborearse desde que uno decide comer allí y sus efectos benéficos se prolongan en el tiempo.F58C58EF-0D49-4911-B279-64005EF1FF00