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Angélica Café

Madrid. El buen café es una tendencia imparable en el mundo y en Madrid donde hasta hace unos años solo se pedía cafe con leche (porque era muy malo) hoy existen baristas que trabajan con los mejores granos. Algunos ya los visitamos.IMG_0015
En vivirdemais conocemos a Deluz & Cía, recuperaron La Carmencita, la segunda bodega más antigua en Madrid, y lo convirtieron en su primer desembarco en la ciudad. Siguieron con Celso y Manolo, el antiguo restaurante Argüelles, que renombraron como sus dueños originales. Luego La Vaquería Montañesa y ahora lo han vuelto a hacer con Café Angélica. Angélica era el nombre de la primera tienda especializada en venta de hierbas de Madrid. La abrió en 1948 Francisco, un funcionario de aduanas que le vio futuro al negocio tras conocerlo en Francia. El año pasado les subieron el alquiler y tuvieron que cerrar. Fue cuando aparecieron los hermanos Luz y Carlos Zamora. Lo vieron y pensaron que era el espacio ideal para el proyecto al que llevaban tiempo dando vueltas: un tostador de café. Se enamoraron del mueble de madera que sostenía las cajas de hierbas, del suelo, de la escayola del techo, del ventanal con esa puerta de madera… Y se pusieron manos a la obra para que Madrid no perdiera otro local histórico. Y, por eso, decidieron también añadir algo al concepto inicial. En Café Angélica, además de café, también se pueden comprar especias ecológicas y hierbas del Delta del Ebro, ecológicas y secadas al aire que mantienen más propiedades medicinales, gustativas y olfativas. También se puede tomar o llevar alguna de sus 14 variedades de tés, de India, Japón y China. Es un sitio como los antiguos que existían en París, Viena o Zurich, en los que se unían los tratantes y vendían especias, hierbas, tés… Pero, por supuesto, el café es el rey aquí. En Deluz & Cía llevaban ya siete años tostando su propio café porque no podían encontrar uno que les gustara y ahora han colocado a la Rolls Royce de las tostadoras de café, una Probat alemana pequeñita que muele cinco kilos cada vez, en Angélica para que cada uno se haga el café que más le guste.IMG_0013
Todos sus cafés tienen nombre y apellido, saben de dónde vienen y quieren que acaben en tu casa o en una de sus mesas de mármol. Lo que se dice un café social 100%. Irán cambiando y añadiendo constantemente, pero para empezar tienen cinco cafés de África (tres de Etiopía, Ruanda y Tanzania), uno que compran a una familia de El Salvador de sexta generación; otro de una cooperativa de Colombia, de Guatemala y otro familiar de Brasil.
El proyecto es 100% social, los beneficios irán todos a un proyecto en codesarrollo en países de África, como Nigeria o Costa de Marfil, que es el primer productor de cacao del mundo y uno de los mayores de café.