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Amazónico

Madrid. Amazónico: un viaje por el Amazonas donde degustar distintos productos de la región en un ambiente selvático, fresco y cosmopolita. Así se presenta este restaurante. Apenas una semana después de que Amazónico hubiera abierto sus puertas, el pasado mes de julio, en su libro de reservas se dispararon las listas de espera.image
Al frente del proyecto está el matrimonio formado por Sandro Silva, cocinero y empresario y Marta Seco, economista. Ambos han iniciado una aventura culinaria de aspiraciones multiculturales, con platos en parte inventados en los que la Amazonía sirve de pretexto para fusionar sabores de India, Argentina, sureste asiático, Tailandia, Perú o China. Es ya su cuarto restaurante de éxito, antes fueron El Paraguas (abierto en 2004), Ten con Ten (2010) y Ultramarinos Quintín (2014).
Este espectacular espacio decorado por el interiorista catalán Lázaro Rosa-Violan tiene una puesta en escena muy cuidada, sofisticada, cálida y con mucha magia. Lianas que cuelgan del techo, trepadoras que adornan las paredes, introducen al visitante en una enigmática jungla con un espectáculo de asados que flanquean la entrada —espetos malagueños; horno tandoori indio; parrilla argentina; rodizios brasileños—. Le sigue una barra japonesa contigua, donde degustar algunos excelentes platos como un yarikahua de carabinero o un poke de atún rojo con anacardos. Y uno no puede irse sin descubrir dos de los mejores postres: piña flambeada y un chocolate negro que jamás degustó antes.
En la planta baja, Amazónico alberga un club de jazz porque la música también es uno de sus “platos fuertes”.image